Vida intersticia: ¿quién vive en la playa?

R. RIERA – J. DOMINGO DELGADO

¿Ha pensado mientras pasea por la playa que la vida bulle bajo sus pies? A primera vista, las playas parecen desprovistas de vida animal o vegetal. Sobre la arena no se observan organismos de tamaño apreciable, como en otros ecosistemas marinos (arrecifes de coral, rasas costeras, etc.). Sin embargo, las playas albergan una gran diversidad de vida animal que habita en la superficie de la arena (epifauna) o bien enterrada en los primeros centímetros (infauna). Son animales de un tamaño muy pequeño, de menos de un centímetro de longitud, y se distribuyen de manera predecible por los distintos sectores en que se divide una playa arenosa. ¿Cómo se distinguen las zonas de la playa desde una perspectiva ecológica? En la orilla se diferencian varias bandas según el nivel de la marea: una franja seca a la que no llega el agua, o como mucho las salpicaduras; una pequeña zona alcanzada por la marea alta, donde se suelen acumular algas y material flotante; una zona entre las mareas alta y baja, con una circulación notable de agua y con corrientes superficiales; y un área permanentemente cubierta de agua. En estas zonas existen especies muy características, típicas de cada sector, y, en general, abundan más en las arenas húmedas por encima de la línea de marea.

Estos animales se denominan en conjunto fauna intersticial, porque habitan en los intersticios o espacios porosos entre los granos de arena. El tamaño de los intersticios es determinante para estas especies, además de otros factores como el alimento y el oxígeno. Tales variables cambian mucho con la latitud; por ejemplo, en los trópicos adquiere más importancia la concentración de oxígeno, que puede disminuir de forma brusca durante el verano. En las regiones templadas aumentan las poblaciones de estos animales durante la primavera y el verano, mientras que en áreas frías ocurre durante el invierno y principios de primavera. En Canarias, la fauna intersticial es muy diversa y se compone de una gran cantidad de especies. Algunas de ellas todavía no han sido descubiertas y esperan a ser identificadas por expertos. La gran variedad de estos animales es debida a que se encuentran especies diferentes en razón del tipo de playa: volcánica o sedimentaria, artificial o natural, expuesta o protegida, de pequeños callaos o de arenas finas.

Se puede decir que las playas arenosas, que solo en apariencia están vacías de vida, son en realidad importantes por su contribución a la biodiversidad global. Esta fauna apareció en la orilla de las playas mucho antes que nosotros, y en ellas lleva viviendo cientos de millones de años. Los animales que forman estas comunidades biológicas son en extremo beneficiosos para la salud de los ecosistemas marinos. Por ello se suelen emplear como indicadores de contaminación de los ambientes costeros. A través de su estudio se puede llegar a determinar el grado de calidad ambiental de una playa; así, han servido como base para estudios sobre los efectos de vertidos accidentales, como el del Prestige. Ésa ha sido su utilidad principal para el hombre en los últimos años, aparte de conservar las playas arenosas pese a nuestros esfuerzos ímprobos por ensuciarlas y contaminarlas.

 

Centro de Investigaciones Medioambientales del Atlántico (CIMA, SL) y Universidad Pablo de Olavide